Por Daniel Gigena
En la galería Praxis se inauguró el ciclo anual de exposiciones con dos muestras de artistas argentinos contemporáneos que, sin seres humanos a la vista, interrogan las tramas y los destinos de la naturaleza: Romina Orazi (Trelew, 1972) y Gastón Herrera (La Plata, 1974). Se pueden recorrer hasta el jueves 28.
“Artistas como Romina Orazi nos llaman con sus obras. Las mirás, las olés, las escuchás. Y sentís la verdad que hay ahí. La belleza sentís. Tenemos derecho a la belleza, lo que es decir a la vida”, asegura la escritora Gabriela Cabezón Cámara en su texto para Visiones ancestrales sobre el futuro, que reúne dibujos, pinturas, fuentes e instalaciones de Orazi en la planta baja de la galería. También se exhiben la mesa y las sillas recubiertas de tierra y musgo, Doble paisaje, con dos vistas del follaje del Impenetrable. Desde el color, el paisaje o la dimensión espiritual, varias obras rinden tributo al artista pionero de la conciencia ecológica, Nicolás García Uriburu.
Hace un tiempo que Orazi explora las potencias de la vida en animales y plantas, y también de aquello que la acecha. En su nueva muestra, se enfoca en formaciones embrionarias, huevos, semillas, musgos, minerales y agua en permanente circulación y transformación, ofreciendo a la mirada otro punto de vista, apto para imaginar futuros, sobre la materia. Pequeñas papas de bronce, un enjambre de abejas que dibuja una lemniscata (el símbolo del infinito), la fauna y la flora nativa de la llanura pampeana, bromelias que florecen en “volcanes” de cerámica y dos fuentes de inspiración alegórica se exhiben ante la figura protectora de la jaguar Acaí (asesinada por cazadores furtivos en 2025).
Hay que subir al primer piso de la galería para deambular por Entre los árboles, la muestra-paseo ideada por Gastón Herrera. Centrada en una pesquisa sobre el dibujo como territorio, el artista recicla imágenes de la historia del arte, la novela gráfica, el cine documental y los bosquejos hechos a mano alzada, donde el entorno invita a extraviarse o -como propone la artista francesa Josepha Blanchet, pareja de Herrera- a despistarse. Petit fôret (Pequeño bosque), dibujo en tinta negra de una enramada, fue hecho en hojas A4, durante un viaje, luego unidas para crear un solo paisaje.